
El chico fue a su casa para venderle unas revistas pero a él no le interesaban. El trabajo de comercial es muy duro y el chico decidió que era el momento de tomarse un respiro y relajarse un poco. Curiosa forma de relajarse, el chaval sedujo al hombre y acabaron en la cama mamando sus pollas. Descansar no se si descansó, pero relajarse se relajó seguro, jejeje.